Libro Abierto Blog

Escribo para nada y nadie. Si uno lee conmigo será por su cuenta y auto-riesgo. No hago literatura: Sólo vivo a través del tiempo. El resultado fatal de mi vida es el acto de la escritura. Clarice Lispector

Feliz Primavera 


Marcio. Barros

“El invierno nunca falla para convertirse en la primavera”

#FelizPrimavera 

Anuncios

La creencia en la causalidad 


Jamás olvidaré


frases-de-amor-frida-kahlo

Prosopopeya


Palabra del día
Resultado de imagen de prosopopeya

 

Prosopopeya

La personificación o prosopopeya es un tipo de metáfora ontológica y una figura de estilo, que consiste en atribuir propiedades humanas a un animal o a algo inanimado (objeto concreto o abstracto), a lo que se hace hablar, actuar, reaccionar, como si fuera una persona.

Como ejemplo, véase el siguiente pasaje de la obra Phèdre, de Jean Racine :

« Avec quelle rigueur, Destin, tu me poursuis ! » 1 (“¡Con qué rigor, Destino, tú me persigues!”

Esta palabra fue tomada del griego prosopopoiía, compuesto por prósoponpersona‘, ‘aspecto de una persona‘, ‘personaje’ y poieín ‘hacer’. Los griegos llamaron así a las máscaras que se usaban en el teatro para componer los distintos personajes, que los latinos llamarían más tarde persona.

Resultado de imagen de mascaras de teatro

La prosopopeya es una figura retórica que consiste en atribuir a las cosas inanimadas o abstractas acciones y cualidades propias de seres animados, o a los seres irracionales las que son propias del hombre. En la narrativa, puede ser la personificación de esas cosas.

Como figura literaria es una de las figuras de ficción. Hacer o convertir en objetos seres que no lo son o darle sus características. En otras ocasiones la prosopopeya o personificación se aplica a cosas incorpóreas o abstractas (como la muerte), e incluso puede permanecer oculta hasta que se descifra el sentido alegórico del texto literario.

Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana del coro, que retumbaba en lo alto de la esbelta torre en la Santa basílica

Leopoldo Alas, «Clarín». La Regenta.

“Veloz saeta.. Que mordió aguda”

—Si tú quisieras, Granada,
contigo me casaría;
daréte en arras y dote;
a Córdoba y a Sevilla.
—Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
muy grande bien me quería. que mi corazón late por tu delicados bustos

Le da más específicamente una acción humana a algo como animal o objeto. Ejemplo: El perro está calvo.

También hay cosas parecidas como la animalización que es darle a una persona u objeto características de animales como por ejemplo: eres una gata.

reificación: hacer o convertir en objetos seres que no lo son o darle sus características.

Fuente: Wikipedia

El Querer


El árbol en la montaña – Krishnamurti


El origen de la expresión “Borrón y cuenta nueva”


La expresión se debe a los monjes medievales

Tiene su origén en los monjes medievales, que escribían y copiaban todo en pergaminos utilizando tinta de sepia, mezclada con carbón. Afilaban constantemente las cañas de las plumas con las que copiaban los datos ya que, según dice, si aparecia un borrón en uno de los libros debían empezar a copiarlo de nuevo. Desde luego, parece una tarea que requiere de mucha paciencia y minuciosidad.

De ahí la expresión “borrón y cuenta nueva” que según la DRAE significa “idea de olvidar deudas, errores y enfados y continuar como si nunca hubiesen existido”.

Curiosamente en iberoamérica existe una expresión parecida aunque contraria, que es “ni borrón ni cuenta nueva”.


Navegador de artículos

A %d blogueros les gusta esto: