Libro Abierto Blog

Escribo para nada y nadie. Si uno lee conmigo será por su cuenta y auto-riesgo. No hago literatura: Sólo vivo a través del tiempo. El resultado fatal de mi vida es el acto de la escritura. Clarice Lispector

Archivar para el mes “julio, 2016”

Origen de la palabra FLIPAR


Flipar. Otro de los términos introducidos en el diccionario en 2007 y cuyo origen es también el idioma inglés. Empleado de manera vulgar en nuestro propio país desde hace unas pocas décadas, seguramente su origen se encuentre en el verbo “to flip” del idioma inglés, que significa algo así como “dar la vuelta” o “agitar”. Aunque es más probable que el salto a nuestra lengua se produjese gracias al término “flippant”, que daría lugar a “flipante”, una palabra con matices negativos que suele emplearse para hablar de las personas informales, desenfadas, frívolas o inapropiadas, pero también, de manera más positiva, a las personas que se desenvuelven de manera ligera o vivaz.



La vida es una obra


Feliz Domingo


Os deseo a todos un domingo maravilloso lleno de grande emociones y muchas alegría.

#FelizDomingo #VidaSana #AmarViver #Escritores #Amor 

El amor de mi vida


Palabra del día – PIROPO


Quevedo fue uno de los primeros autores que usó la palabra piropo

 

piropo

 

El ajetreo de la vida moderna —con la presencia de la mujer en el mercado de trabajo en pie de igualdad con el hombre, con el tiempo siempre corto de que disponemos, con la píldora anticonceptiva y hasta con la comunicación masiva por Internet— ha hecho que se fuera perdiendo un hábito medieval que había perdurado hasta el siglo pasado: el cortejo mediante el piropo.

El nombre del gracejo galante proviene de la antigua palabra latina pyropus, que aludía a una ‘aleación de cobre y oro, de color rojo brillante’, procedente, a su vez, del griego pyropos, que significaba ‘de color encendido’ o ‘con aspecto de fuego’ y, principalmente, ‘de ojos de fuego’.

Este color de pyropos, que sugiere fuego, deviene de la palabra griega pyr, pyrós‘fuego’, un fuego que tal vez se vincule a la llama de las pasiones que van junto con el piropo. La voz helénica se ha conservado en nuestra lengua en el prefijo piro-, presente en piromanía, piromancia, pirómetro, pirotecnia, y la parte final de pyroposse forma con ops, que significa ‘aspecto, apariencia’, presente en español enoftálmico, oftalmología, óptica, de modo que, etimológicamente, piropo significa ‘con apariencia de fuego’.

Aunque la costumbre del piropo viene del medioevo, su nombre es más reciente: a comienzos del siglo XV, piropo era ‘cierta piedra preciosa o metal brillante’, como la definía J. de Mena; pero Quevedo la usaba culteranamente como ‘requiebro, flores, palabra lisonjera que se dice a una mujer bonita’, abriendo así el camino para donjuanes que saben valerse de la palabra como arma para sus conquistas.

¿Cuál habrá sido el itinerario desde el fuego o la piedra preciosa hasta la lisonja galante? Corominas observa que pyropum aparece al comienzo de la Retórica, de Arias Montano (1590), “en un contexto de incitante sensualidad” que debía grabarse en la mente de los jóvenes estudiantes, y supone que los muchachos llamarían a sus novias piropos, llevando el lenguaje de la escuela al de la calle.

En El mágico prodigioso (1637), de Calderón, como en otros poetas de su época, aparece piropo en un contexto de pompa y rebuscamiento:

[…] un rey, mayor de todos […] en su palacio cubierto de diamantes y piropos […].

Por la misma época, Quevedo elogia la boca de una mujer llamándola “tugurio de piropos”, pues la moda de aquel entonces exigía que las poesías de amor fueran escritas en la jerga afectada del culteranismo. En esa línea, Quevedo describía una sonrisa de mujer como un “relámpago de nieve entre rubíes”. Y el mismo Quevedo (1580-1645), en su jácara A una dama señora, hermosa por lo rubio, nos muestra cómo piropo se va encaminando hacia su significado actual, en este trecho citado por el propio Corominas:

Pues lléguese la mañana
con sus perlas y sus ostros
a sus dos labios que allá
se lo dirán en
pyropos.

Feliz Sábado


Palabra del día -LETARGO


Palabra del día

 

letargo

 

Sopor, modorra y también estado de somnolencia prolongada y profunda, causado por enfermedades nerviosas, infecciosas o tóxicas.

En la mitología griega, Lete, la hija de Eris –personificada por lo general como diosa de la discordia– dio su nombre al manantial del Olvido, que más tarde se convirtió en la laguna Lete o río Leteo, en cuyas aguas los muertos bebían para olvidar su vida terrestre por completo. Las almas que retornaban a la vida, ya con un nuevo cuerpo, volvían a beber del río Leteo para olvidar lo que habían visto en el mundo de las sombras. El nombre de Lete proviene del verbo lanthano ‘olvidar’, ‘esconder’.

Lete acabó por convertirse en alegoría de la muerte y del sueño. En latín, su nombre dio lugar a letum ‘muerte’ y letalis ‘letal’, y en griego a lethargos ‘letargia’. La palabra latente es del mismo origen y significa ‘oculto’; aunque hoy suele usarse en el sentido de ‘palpitante, vivo’, pensando que proviene del verbo latir.

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